Ya es viernes, amigos, ha llegado el final de la semana. Supongo que todos estaréis con el subidón de adrenalina pensando en el finde que os espera: que si cena, unas copas, cachondeo y esas cosillas. Mi fin de semana ya está planificado (y si hay que saltarse algún plan por quedarse en casa haciendo cosas, pues se hace, sin lugar a dudas) desde hace semanas...y las noches, pues mas que mas. Para quien esté pensando mal, no: no me dedicare a hacer eso por la noche.

Misteriosamente me llegaba un mail de uno de los compañeros de equipo, Dani. Vive en la zona de “La Vaguada” y, porque no vamos a decirlo, tiene pasta. Avisaba que este finde no podía venir a partido porque hasta el 19 no volvía de viaje. ¿Donde está? En Las Vegas, Nevada, la ciudad mas colorista de todo Estados Unidos. No tiene pinta de ser de los que apuestan y se juegan hasta a su madre, y tampoco hay mas que ver allí (está en medio del desierto aquello), por lo que creo que las sospechas van orientadas a que el cabronazo tiene el lujo de vivir un All-Star de la NBA. Hace una semanita vivíamos un fin de semana de lujo en Málaga con la Copa del Rey (aunque dicen que de ambiente no estuvo como otros años...a ver en Vitoria el año que viene); nada tiene que ver esto con lo que pasará en Nevada desde el viernes: mucho mas show, mucho mas marketing y, por encima de todo, pasta a mansalva. La decisión de llevarse un espectáculo como este a una meca económica de este tipo viene en cierto modo apoyada por una de las familias mas importantes en el mundo de la NBA, los Maloof (propietarios de los Sacramento Kings, las Monarchs de la WNBA y propietarios del pabellón donde se celebrará el Fin de Semana de las Estrellas), además de abrir un posible camino para que se cree una franquicia es la ciudad del entretenimiento (¿o se mude una?). Allí estará “la creme de la creme” desde el viernes hasta el domingo y, mas que baloncesto, veremos un show hecho a la medida de una Liga en la cual interesa el deporte en si, pero mas importa el dinero.

Creo que no es difícil acertar como acabará todo, por lo que presentaré mis credenciales diciendo quien se lleva cada concurso y los partidos:
Rookies vs Sophomores: Los jugadores de segundo año ganarán, aunque por poco. La camada de novatos de este año viene pisando fuerte, pero la evolución de gente como Granger o Ellis dará que hablar en las posiciones exteriores, donde cojean los más jóvenes. MVP: Deron Williams o Chris Paul.
Concurso de habilidades: Chris Paul la liará como ya lo hizo Derek Fisher en su momento cuando le tocó cubrir una baja de última hora. El suplente de Nash le quitará el titulo a Wade.
Concurso de triples: después de ver a Gilbert Arenas hacer esto (es el que tira primero, clavando 73 con una sola mano), me quedo con el 0 de los Wizards.
Concurso de mates: “el hombre de la falange”, Gerald Green, va a arrasar en el concurso de mates. No veo capaz a Nate Robinson de repetir ni a los grandotes Thomas o Howard de ponerle la elasticidad de Green (la fuerza la pondrán, eso seguro).
Concurso de tiros: no se quienes irán por los otros equipos, pero si siguen Tony Parker y Steve Kerr en los Spurs que digan quien va segundo.
All-Star: las bajas del Oeste, bien cubiertas por Okur y Ray Allen, resultarán definitivas. Ganará el Este por segundo año consecutivo, aunque ojito a alguno que saldrá con ganas en el equipo del Oeste (Melo!!). MVP: LeBron James o Dwayne Wade.

Decíamos que el All-Star en un fin de semana donde se combinan el espectáculo y el juego, aunque estos últimos años pesa más el show que el partido en si, el individualismo llevado a límites insospechados: el mate como única vía hacia la canasta, la defensa con la mirada. El baloncesto, aunque tenga que ser un deporte de equipo donde gana quien lucha por la victoria, puede mezclar buen juego y entretenimiento. Así lo demostró un hombre que abrió el camino de los “hand-ballers”, jugadores con un dominio de balón apabullante y con una visión del juego más allá de lo normal. “Pistol Pete” Maravich es un ejemplo de espectáculo y buen juego, uno de los jugadores que se recuerdan siempre. A ver si puedo hacerme con su camiseta de una jodida vez...Bueno, que me esperan unos “bikinis”, os dejo. A disfrutar, ‘cause it’s Showtime!!