Ayer hacía tiempo mientras Irene hacía unas cosas para hacer
la última llamada del día. Había apagado el ordenador y me puse a hacer zapping a ver que había: de repente me encuentro en LaSexta con uno de los últimos estrenos del canal. Antes tenían un programa presentado por Josep Tomas, “Todos a Cien”; ahora, el programa sobre sexualidad de la cadena de Milikito se llama “Alessandra...solo sexo”. Como bien indica el nombre, lo presenta la sexóloga puertorriqueña Alessandra Rampolla (y ahí va una risita inocente) y mantiene un formato, el del talk-show, que aquí en España empieza a cansar (que vas al banco y el cajero se sienta con su taza y su perilla -¿por que los presentadores de talk-shows llevan perilla?-).
Vamos a reconocerlo todos los tíos: creo que a todos se nos
ha pasado por la cabeza que liarnos con una sexóloga podría ser la solución a muchos problemas. Haciendo un símil con el baloncesto: eres un pivot y te ponen a entrenar con Ángel Goñi. Tu lo ves y dices “esto que me dice no me servirá, estoy cansado de repetirlo una y otra vez”, pero luego te das cuenta de que realmente funciona, que le sacas provecho a lo aprendido y al final tu sales ganando. Esta chica, Alessandra, es guapa, pero no es eso lo que la hace triunfar en el público. No se si será ese acento suave de latinoamericana, pero cuando la oyes hablar con la gente resulta muy amena: la Berdún apabullaba con sus gritos a todo dios. Hablando con los tíos parece que los entiende, incluso diría que va de perdonavidas, de superior; con las chicas habla muy suave y les habla mas tranquila, como si fuese una amiga. Ahí radica su éxito: en saber de lo que habla y saber expresarlo bien; entrevistaba anoche a Daniel Guzmán y realmente el tipo estaba embobado (bueno, distraer a Daniel Guzmán es demasiado sencillo: dale un papel brillante o un lápiz y listo).
Hace un tiempo una amiga me preguntaba que porque los tíos
eramos tan complicados. Se lo negué, se lo negué rotundamente: los tíos somos demasiado fáciles. Cuando queremos algo vamos directo a por ello, sin dar vueltas muy grandes ni tontear demasiado: el tío que tontea no quiere realmente nada. Miraba a los chicos que supuestamente estaban detrás de ella y le decía que iba a pasar luego y muchas veces acertaba. Le decía que hacer si lo que quería era que se quedasen o se fuesen. Veía que todo eso funcionaba...pero que luego, cuando yo intentaba aplicarlo, utilizar esos conocimientos obtenidos de la investigación de campo para mi vida diaria, no me valía de nada. Esperando el autobús se lo dije: “Nena, yo soy el ‘Maldini del picoypala': controlo lo que todo el mundo hace, pero luego no se aplicarlo”. ¿Cuantas veces hemos visto a Julio Maldonado jugando al fútbol?, ¿Y entrenando un equipo? Jamas: el tipo conoce sus limitaciones, sabe en lo que es bueno, para lo que realmente vale, y ahí es un crack.
Un día decidí que quería dejar de mirar los toros desde la barrera, que no quería encontrar la táctica perfecta para no fallar. Empecé a experimentar, a buscarme nuevas maneras de acercarme a una chica...comencé a mezclarlo todo, cosas que parecía que funcionaban. Nada de eso dio ningún resultado; probabas otras y lo mismo, no se conseguía nada. Luego me di cuenta de una cosa: tenía que dejar de actuar como los demás, la gente no quería una mezcla de pasotas y guaperas en un tipo bajito y feo. Querían al tipo bajito y feo, simpático, que intenta estar pendiente de todo. Que lo que busca es mas que la otra persona se sienta bien que el estar bien. Que era, por un lado, un tipo comprensivo, que quería ayudar a toda costa a la otra persona, y por otro, que ponía todo de si para que la situación fuese la mejor. En definitiva, querían (o eso pienso si miro hacia atrás) una mezcla entre Alessandra y “Maldini”. Yo pongo todo de mi para que las cosas acaben bien: si tengo que estar atendiendo una consulta una y mil veces hasta que encuentre el problema y acabe con el, lo hago; si tengo que modificar el entorno, analizar lo que ocurre alrededor y ver los factores claves para que eso cambie, me pongo a ello. Si consigo resolver el asunto y que esa persona (si, esa persona a la que ahora quiero abrazar) sea feliz, solo así me puedo dar por satisfecho; por eso cada día estoy ahí, haciendo todo lo que está en mi mano para que tu vida sea un poquito mejor...
No conozco de hombre más enamorao que tu Mattu..en serio.. y eso es lindo y muy bueno.
Por otro lado lo de Alessandra! Yo soy fan ;).
me ha atrapado siempre esa manera que tiene de contar y decir palabras como, vagina, pene, clitoris, orgasmo y eyaculación con la voz más dulce del mundo, como una profesora de parvulitos.
Besitos Mattu y feliz día de la amistad y del amor (por ponerle un día vamos..que eso se celebra tooo los dias!)
Saludos a su princesita.
Y acertaste niño. Acertaste con la estrategía de ser tu mismo y nadie más. De guaperas, pasotas, engreidos y ombligos del mundo los hay a patadas en el mundo. Te lo he dicho muchas veces, empecé a descubrirte por lo que escribías en tu blog, por como lo expresabas todo. Empecé a pensar que tu no eras un tipo como el resto de tios. Que eras especial. Y ahí acerté yo. Acerté al agregarte. Acerté a decirte: "-vente a Barcelona-" Acerté al dejarte entrar en mi vida. Y sé que no me equivocaré si te dejo quedarte para el resto de mis dias.
Feliz día... aunque ya sabes que opino de estos dias tan comerciales... U_U
Te quiero!
Se me olvidaba: Saludos a ti también Mar ^^