Querido “Josepa” (te llamo así porque Jose me suena muy común y “churrero” es para mi algo despectivo, normal que lo usen esos de LANDA, que como sus siglas indican, son unos tradicionales, quieren que esto sea un pueblo y les molan las suecas)

No me conoces (o eso creo), jamás me has dado la mano ni habrás cruzado palabra conmigo. No suelo asistir a saraos de inauguración ni participo en la vida política de este pueblo, por lo que no compartimos lugar de trabajo; es mas, el sitio donde tu desempeñas tus labores está bastante lejos de donde yo desarrollo las mías, y cuando subo para la zona del pueblo, es sábado o domingo, por lo que no andarás en el Ayuntamiento. Yo te he visto alguna que otra vez en las fiestas, gritando a la juventud en el Pregón que salgan a divertirse y a pillarse el pedo (no con esas palabras, claro), aunque no creas que te presto mucha atención cuando hablas en esas ocasiones. Generalmente miro de reojo los bandos municipales (si, todavía hay bandos municipales en Villalba) cuando espero el bus o paso por algún sitio donde esté pegado. Pero todo va a cambiar, desde ahora me haré un incondicional de todo lo que escribas.

Una de dos: o me lees, o alguien te pasó un extracto de todo lo que he publicado últimamente sobre Villalba. O puede que no sea ni una cosa ni la otra, que sea un paranoico que esta tarde cree que es el jodido centro del mundo. El lunes salía a la calle y me encontraba la Lozano llena de barro y el “no-Parque” abandonado; hoy voy subiendo por la calle donde pasan los camiones y veo como llevan las ruedas mas o menos limpias y que hay una maquina quitando lo que puede del dichoso lodo (lo siento por el hombre que va para arriba y para abajo con la dichosa, pero eso solo sale cogiendo una pala y rascando, o a presión con agua). Bajo hacia el “no-Parque” y, SORPRESA, ha “digievolucionado”: hay mas bancos, se están poniendo mas árboles (o están cavados los huecos para ponerlos), en la zona infantil hay algunos juegos mas y una pila de tierra nos indica que dentro de nada los caminos estarán mas lisos. Incluso las dichosas carretillas han desaparecido, aunque la pista no esté abierta y siga habiendo basura, pero las cosas van despacio en estos asuntos, todos lo sabemos.

Lo que decía, no se si todas estas actividades estaban ya planificadas como es el deber que tiene todo Ayuntamiento de mantener sus calles y parques al mejor nivel, pero sería demasiada coincidencia y además de una manera tan radical (lo normal hubiese sido que las obras volviesen un lunes al parque) como la vista. Ya sabes lo que pone la estatua de Jeremías Springfield, “un espíritu noble engrandece al hombre mas pequeño”. Ahora mismo me siento enorme, grande, gigante, amigo Josepa. Y aunque suene pedante, no creas que ahora seguiré pidiendo concesiones ni cosas de este tipo; tampoco pienses que soy De Juana, porque me gusta ponerme hasta las trancas. Ya te irás enterando, a medida que vayan saliendo imperfecciones o demandas de la gente pues intentaré reflejarlas como pueda. Y por cierto, gracias por haberme levantado el animo hoy, que ayer estaba bastante pachucho...gracias también a los chicos de Gigantes, que vuelven a citarnos en la revista de esta semana (ya te daré las gracias de algún modo, Quique), que también levanta la moral y da mas ganas de currar y de seguir escribiendo.

Y porque todo va a cambiar, pongo un peazo de la dichosa promo de LaSexta que llevaba esa frase. Porque los tengo bien puestos, mi viejo trata con Emilio Aragón de vez en cuando y que, por primera vez en bastante tiempo, volveré a ver “Se lo que hicisteis la última semana”.