Bueno, segundo día de “This is Villalbaaaaa!!!” (sigo diciendo que esto tiene mas gracia cuando os imagináis a los candidatos vestidos de espartanos o persas combatiendo a muerte por el control de las Termópilas), y nos vamos a los programas; dicho de otro modo, a los programas que hoy tenemos en nuestras manos (seguimos esperando contactar con IU, Los Verdes y el CDEs para conocer sus propuestas de gobierno: lo mas seguro es que el domingo estemos en el mitin de IU y sepamos algo mas). Si, señora, ese papel que le dieron con los bolis y los caramelos el martes era el programa electoral; en ese trozo de papel que usted tuvo a bien tirar al suelo viene escrito, mas o menos, lo que le ofrece la gente que le está pidiendo su voto. Sabemos que si lo tira es porque ya se lo sabe, lo conoce o tiene claro lo que va a votar mas allá de lo que ponga, pero el resto no estamos tan por encima del bien y del mal, semos ciudadanos indecisos (y algo de conciencia de la cantidad de basura que genera una campaña electoral tenemos, tampoco piense que somos tontos).
Tengamos en cuenta que un programa político nace con el objetivo de captar las necesidades del mercado electoral para construir, con base en esas necesidades, un programa ideológico que las solucione, y ofreciendo un candidato que personalice dicho programa y al que apoya mediante la publicidad política. Si, puede parecer agresiva, pero esta definición (que viene orientada desde el término “marketing político” se acerca mas a la situación que viven, a día de hoy, los dos grandes partidos nacionales. En todo sistema bipartidista (perfecto o imperfecto, me da igual...), los programas políticos son iguales: lo que cambia es el orden de esos reclamos dentro del programa. Básicamente, es como cuando uno sabe hacer un curriculum vitae: si lo que quiere es potenciar su formación, habla de títulos, medias, cursos y demás; cuando lo que interesa es tu experiencia laboral, sueltas rollos sobre tus anteriores trabajos, practicas y eso. Fijaros en las similitudes: el PSOE presenta 242 propuestas (aproximadamente: un error de impresión nos impide ver cuantas hay dentro del marco educativo; sin entrar en detalles, pensamos que son unas diecinueve), mientras que el PP nos dice desde el principio que las suyas son 245. A partir de aquí tenemos que empezar a restar, dado que alguna que otra se repite: no os voy a contar cual, os voy a dejar un poco de deberes para mañana, buscando las “repes” y comparando ambos programas para encontrar las que se repiten en ambos (no quiero exactamente la misma frase, pero una misma propuesta planteada con distintas palabras); así, de paso, os miráis los programas.
ADEI, el tercero en discordia de este análisis, no entra ni por un lado ni por el otro: al ser independientes, ni programa base del partido ni nada por el estilo (iba a poner “mujeres de pollos a la vinagreta” o “infante fallecido”, pero pueden resultar ofensivas o políticamente incorrectas). Este partido nos presenta un programa muy concreto, refiriendo a cuestiones locales de carácter básico. Son independientes, no tienen ningún partido político grande que les marque una línea de actuación...pero si miramos cualquier programa de los que actualmente podemos ver y lo comparamos, tienen más o menos las mismas propuestas. Soy villalbino y no se donde queda la Malvaloca, pero todos me hablan de que aquello va a ser la repera limonera: invito a que alguien me diga donde está para poder comprobarlo. Vuelvo a invitaros a comparar propuestas, pero os adelanto una conclusión que se saca en segundos: si a todos les lees una propuesta concreta, si a todos les importa una cosa en particular, es que ahí está un fallo.
Volvamos a hablar de los “nacionales”: la mayoría de las veces se crea, desde la sede nacional, un programa político destinado a Ayuntamientos y Comunidades Autónomas. Se dirá que no, que tampoco es tan así: entonces hay cuatro responsables en los grandes partidos nacionales que están cobrando de sus afiliados sin hacer nada, que vienen a ser los responsables de política autonómica y local. A partir de ahí, como decíamos antes, cada sede lo adapta según sus necesidades, inquietudes y reclamos. Tomemos a PP y PSOE y hagamos un “Top 5”, teniendo en cuenta la cantidad de propuestas referentes a cada campo de actuación; no nos concentraremos en lo concreta que pueda ser una propuesta (que quien mucho abarca, poco aprieta), sino que veremos a que areas dedican más:
PSOE: Urbanismo (23 propuestas); Seguridad (19); Educación (19); Servicios Sociales (18); Medio Ambiente (18).
PP: Economía (25 propuestas); Seguridad (22); Educación (21); Medio Ambiente (20); Cultura (18)
No podemos afirmar que esta escala represente los intereses generales de cada partido, las líneas en las que está destinado su programa base: lo que vemos aquí es lo que cada partido considera que está fallando en Villalba. Puede parecerse a la línea del partido, no podemos negarlo. Así por encima, podemos ver como cuestiones como la seguridad, la educación o el medio ambiente son pautas de actuación básicas, mientras que la principal preocupación varía de un partido al otro. ¿Son el desarrollo económico y el urbanístico los principales problemas que aquejan a Villalba? Pregúntenlo a sus candidatos.
Dejaremos el tema del parking para mas adelante, mas que nada porque esto se está haciendo largo y es una cuestión que da para bastante. Vamos a cerrar con algo que no es el programa pero que tiene mucho que ver: el formato. Que si, que los afines y partidarios están convencidos del programa y de la política de su partido a nivel local, pero el resto no lo tiene claro. Un programa pasa por la cabeza, pero entra por los ojos.
PSOE: un críptico bastante grande, que se desglosa y es difícil de leer en espacios reducidos. Con los colores del partido y imágenes varias (sólo cuatro de doce no son parte de un almacén de imágenes: o bien fotos de Villalba, o de candidatos), pero desanima leerlo por andar desdoblándolo (y ya no les cuento volverlo a poner como antes).
PP: revistilla que en portada nos enseña al equipo electoral popular. Colores del partido y sólo una imagen. El tamaño de la fuente es acorde al que debe llevar un programa político: básicamente se trata de reducir costes metiendo todo en el mínimo de páginas sin que dificulte la lectura; hay que ahorrar, que nunca se sabe cuando pueden venir épocas de vacas flacas. Aunque es naranja no peca de chillón.
ADEI: el único que nos presenta su candidatura mas allá de las fotos de partido. También en formato revista, aunque con una fuente mucho mas grande que la de los otros dos. Pie de página con mensajes del partido sobre fondo amarillo: yo recién los vi esta tarde. Otra buena manera de economizar: los principios de la candidatura hubiesen supuesto dos o tres páginas más.
Mañana haremos un tour por la ciudad examinando la parte más cara de la campaña...